La tan esperada lluvia ha llegado. Aunque lleve más de 24 sin parar no consiguió truncar nuestros planes. Ayer volvimos a hacer una salida de las de antes. Fuimos a cenar al lugar de parada obligatoria (Bocatta). Ya no es lo mismo porque no estaba nuestro camarero preferido. ¡Por fin se ha buscado un trabajo "comme il faut"!
Más tarde fuimos a Cerdanyola a tomar algo. De camino al bar al que íbamos nos encontramos a Santi que se unió a la fiesta. Sólo queríamos estar un ratito pero...nos dieron las 3 de la mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario