Salimos del hospital y fuimos a la parada del autobús. Allí ponía que el autobús salía a las 18:15. Pasaban los minutos y el autobús no aparecía. Llegó tres cuartos de hora tarde. Toda la gente se agolpaba en la puerta y esperamos a que fueran subiendo los que había delante pero la fila no avanzaba. De repente, vemos que el autobús cierra las puertas y se marcha. -AHHHHHH!!!! Pero qué hace????
Una señora nos dice:
-Tranquilas, ese autobús no es el vuestro! Es un servicio especial. (Pero qué dice esta señora!!! Por supuesto que es el nuestro!! ¡¡¡Y esta señora qué sabe a donde vamos!!!)
Sabíamos que el autobús giraba en la calle siguiente, así que salimos corriendo y bajamos por unas escaleras de cuatro en cuatro. Yo no sé cómo no nos matamos. El autobús venía hacia nosotras, le hacíamos señales pero no frenaba. Entonces pensamos:
-¿Esperar otra hora al próximo? Al ataque!!!!
Y nos pusimos las cuatro en medio de la carretera, o frenaba o moríamos atropelladas. (Al menos estábamos al lado del hospital)
Por suerte el conductor paró y subimos.
-INSENSATAS!!!!!
Pero es que imaginar pasar allí otra hora a la intemperie... Una vez en nuestros asientos a mi madre le dio un ataque de risa que no podía parar. Las cuatro locas corriendo y gritando por la carretera... Qué frikis!!!
Pero aquí no acaba la historia, ahora viene el segundo capítulo. En este relato omitiré ciertas partes por nuestra seguridad. Los que nos conocéis ya sabéis todos los detalles.

Llegamos a nuestra parada, nos bajamos y empezamos a subir la calle. En una plaza vimos cómo se cometía un delito, (o lo que parecía un delito). Así que las cuatro "heroinas de la justicia" llamamos a la policía. En ese momento pasaba un coche de los Mossos por la calle y lo paramos, mientras el chico nos cogía los datos, la chica fue en busca del "delincuente". Nosotras seguimos nuestro camino, a los pocos minutos nos llamó el Mosso preguntando el físico de la persona y al parececer se correspondía con la persona que habían detenido. ¡Qué orgullosas nos sentimos! Colgamos y poco antes de llegar a casa nos vuelven a llamar. Al parecer todo había sido una confusión y la persona detenida era inocente!! Vaya chasco!!!
Conclusión: No se nos puede sacar de casa!!!



